Del azul profundo al asfalto: Mi viaje tras el visor
Mi idilio con la fotografía comenzó en la adolescencia, pero fue el mar el que me obligó a tomármelo en serio. Mi deseo de compartir la belleza del mundo submarino me llevó a diseñar y construir mi propia caja estanca artesanal; un reto de ingeniería personal para capturar lo que veía mientras buceaba a pulmón. Esa etapa de competición en los campeonatos de Cataluña y España de caza fotográfica forjó mi técnica y mi paciencia.
Con la llegada de la era digital, mi enfoque cambió hacia lo cotidiano, fotografiando la elegancia de la gimnasia rítmica a través de los ojos de mi hija. Sin embargo, un giro del destino me llevó a descubrir los Espais Naturals del Remolar-Filipines, donde quedé cautivado por la avifauna. Poco después, me enamoré del paisaje, buscando el alma del agua a través del efecto seda en cascadas y de la técnica de las panorámicas, uniendo varias imágenes para captar la inmensidad de los escenarios que visitaba.
Aunque siempre he sido un espíritu autodidacta alimentado por horas de aprendizaje en YouTube, mi verdadera evolución llegó al unirme a la Agrupación AFP. Allí hice buenos amigos como Sergio pero, muy especialmente, conocí a mi gran amigo Javier Martínez. Con Javier descubrí la disciplina del Street Photography y, desde entonces, nos hemos vuelto inseparables, compartiendo rutas y saliendo a descubrir nuevos lugares. Él me ha demostrado que, tras años de mirar por el visor, siempre hay un mundo nuevo por descubrir a la vuelta de la esquina.